SEPARACIÓN DE PODERES. TEORÍA O REALIDAD.


La teoría democrática atribuye los poderes públicos al conjunto de una sociedad. Es decir, los ciudadanos de un determinado lugar eligen a un conjunto de personas, mediante diferentes mecanismos de votación, este conjunto de personas estarán legitimadas por los ciudadanos que les han votado para tomar las decisiones de gestión, que por su cargo tengan encomendadas, en el lugar donde han sido elegidos.

En un país, con nuestro voto, estamos dando legitimidad para realizar una gestión a una persona en nuestro nombre. La gestión a realizar va en el cargo para el cual los ciudadanos están eligiendo representante.

Un ejemplo que, desde El Juridista podríamos poner es, que en España votamos para elegir a una serie de representantes de los ciudadanos (diputados y senadores) que van a ser los encargados de elegir quién va a ser el ciudadano que dirija la gestión del país y, a la vez, van a ser los encargados de aprobar o no las leyes y normas que establezcan las reglas por las que el ciudadano se va a guiar dentro de una vida en sociedad.

Sin embargo, en países como Estados Unidos, el ciudadano vota practicamente para elegir casi todos los cargos públicos relevantes, ya sea del país, región, zona, distrito, etc… En un ejemplo muy sencillo, un ciudadano estadounidense de un determinado distrito, votará para elegir quién quiere que sea el juez que imparta justicia en ese distrito.

Volviendo al título del tema, ¿qué es la separación de poderes? y ¿para qué sirve? Pues la sencillez de la explicación se complica en la práctica.

Tenemos tres poderes en democracia y uno no puede existir sin el otro y, además son tres poderes establecidos por pura y sencilla lógica.

a) Poder Legislativo (en España, Congreso y Senado): Es el encargado de establecer las normas que guiarán la vida en sociedad del país. Son los encargados de hacer las leyes.

b) Poder Ejecutivo (en España, el Gobierno): Como su propia palabra indica, es el encargado de ejecutar las leyes vigentes en un país con el fin de gestionar los recursos del mismo y beneficiar al conjunto de ciudadanos de ese país.

c) Poder Judicial (en España, los Jueces y Magistrados): Es el poder que controla que todos los ciudadanos cumplamos las reglas fijadas mediante las leyes y normas que el Poder Legislativo ha realizado y que el Poder Ejecutivo ha puesto en marcha.

Uno no puedPoderes. Poder Judiciale convivir sin el otro, pero todos deben estar separados en una democracia.

El Poder Legislativo es el que da los elementos y materiales legales al Poder Ejecutivo para que este pueda gestionar un país y el Poder Judicial se encarga de que los ciudadanos (incluidos los miembros del Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo) cumplan con las reglas creadas por el Poder Legislativo y puestas en marcha por el Poder Ejecutivo.

Veamos un ejemplo práctico: Como Gobierno, quiero que mis ciudadanos sean castigados por robar a otros ciudadanos. Entonces tengo que solicitárselo al Congreso para que cree una ley que castigue a los ciudadanos que roban a otros. Esa ley que pondrá en marcha el Gobierno cuando sea creada tiende a evitar que unos ciudadanos roben a otros mediante un castigo, ese castigo y el verificar que un ciudadano ha robado a otro dependerá de la decisión de un juez o magistrado según lo establecido en la ley que se ha creado.

Como se puede ver en el ejemplo unos poderes dependen de los otros, pero no pueden juntarse en uno solo, si se conformaran como un solo poder ya no estaríamos en democracia y si en un régimen dictatorial.

La realidad en España actualmente es la siguiente. Para crear una ley, el Gobierno o los partidos políticos con representación Parlamentaria (en el Congreso), incluso por petición de los ciudadanos (aunque por el procedimiento a seguir esto es prácticamente imposible) dan impulso para la realización de una ley, que se discutirá y modificará, si es necesario, en el Congreso. De ahí va a remitirse esa ley al Senado, para que la discuta y de, su aprobación o no, mediante votación. Posteriormente volverá al Congreso, que definitivamente la aprobará o no, mediante votación. Seguidamente el Gobierno podrá poner en marcha la gestión de un ámbito concreto o general gracias a la ley creada y los Juzgados y Tribunales por medio de los Jueces y Magistrados se encargarán de controlar que la ley se cumpla y no sea contraria al orden constitucional establecido.

Parece algo sencillo y lógico, pero el problema viene cuando unos pocos ciudadanos tienen el control sobre los tres poderes establecidos. El ejemplo más sencillo es el caso de los Gobiernos que obtienen mayorías absolutas y, el ejemplo más cercano es España.

En España por la forma establecida en las diferentes normas, el ciudadano vota en unas elecciones generales a una determinada lista de ciudadanos, creada por cada partido político, que serán los que queremos que nos representen en el Congreso (el Senado lo dejamos para otro momento). No nos equivoquemos, no votamos para designar a quién queremos como Presidente del Gobierno, votamos a una serie de ciudadanos que queremos que sean Diputados y que nos van a representar. Estos Diputados, posteriormente votarán entre ellos para ver quien va a ser el Presidente del Gobierno del país.

Pues bien, primer error, si yo soy el candidato nº 1 en las listas de mi partido, si las listas son cerradas, además, mi partido gana las elecciones por un amplio margen, y de 350 diputados que elegimos tengo más de la mitad, está muy claro que voy a ser el próximo Presidente del Gobierno (en un principio y si no hay tránsfugas que votan en contra de su propio partido). Ya, en el principio de la gestión, la discusión en el Congreso va a servir de bien poco si la elección está ganada de antemano. Las listas abiertas evitarían que los diputados tuvieran una disciplina tan ferrea de partido y tan contraria a la Constitución que les exige una forma democrática.

Bien, ahora ya soy Presidente y además mi partido político, al tener mayoría absoluta, tiene el control sobre casi todas las votaciones que se den dentro del Congreso, yo como Tribunal ConstitucionalPresidente, no solo tengo el control del Poder Ejecutivo, sino también del Legislativo. Cualquier ley que desee imponer y que no tenga una reserva a una mayoría cualificada (mayoría de 3/5 de los miembros del Congreso normalmente), voy a poder imponerla sin problemas. Los únicos problemas que puedo tener son, si dentro de mi partido político hay Diputados en contra de la ley que deseo sacar adelante, cosa que se da muy poco.

Ya vamos viendo que la separación de estos dos poderes, Legislativo y Ejecutivo, para el caso de mayorías absolutas en elecciones generales en España, brilla por su ausencia. por mucho que nos vendan lo contrario.

Ahora vamos al Poder Judicial y al Tribunal Constitucional que es quien controla que cualquier ley no sea contraria a la Constitución de 1978. Dejaremos para el final al Ministerio Fiscal.

El Poder Judicial lo dirige el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y lo componen 2o miembros (vocales) y un Presidente, elegido por estos 20 vocales. Pero ¿cómo se eligen los 20 vocales? es sencillo, 10 vocales a propuesta del Congreso y 10 a propuesta del Senado, por mayoría de 3/5. Si tengo mayoría absoluta en el Congreso, probablemente la tenga también en el Senado (aunque en el Senado se vota en listas abiertas y se podría dar la circunstancia de que no tuviera esa mayoría absoluta en el Senado). La simple deducción es que prácticamente voy a poder elegir (cuando toque elegirlos, dado que los miembros se eligen cada 5 años), como Gobierno y con pocas negociaciones con otros partidos políticos, quienes van a dirigir el Poder Judicial.

En el Tribunal Constitucional pasará más de lo mismo, lo forman 12 vocales, elegidos por 9 años y que se renuevan de forma escalonada cada 3 años. 4 miembros serán elegidos por el Congreso y 4 por el Senado por mayoría de 3/5, 2 los elegirá el CGPJ y 2 los elegirá el Gobierno. Volvemos a lo mismo. Si tengo mayoría absoluta es muy probable que pueda elegir, con pocas negociaciones, a los miembros que tienen que entrar a formar parte del Tribunal Constitucional, si además yo, como Gobierno, tengo la elección de 2 miembros y consigo controlar el Consejo Consejo General del Poder Judicial, tendré también el control sobre la dirección del Poder Judicial.

 

En este país los jueces son independientes en sus decisiones, de hecho, son los únicos que en realidad no tienen nada que temer a la hora de tomar una decisión sobre lo que están investigando o juzgando, pero también cuando un juez tiene en contra a su órgano de gobierno (CGPJ), no creo que esté sometido a una total independencia y, como cualquier persona, puede tener temor a las posibles represalias.

Hay casos en los que a los partidos políticos con más posibilidades de llegar al Gobierno no les interesa negociar y bloquean las negociaciones para elegir a los diferentes miembros del Poder Judicial, de ahí las sospechas más que fundadas de que el Poder Judicial está más que ligado al Poder Ejecutivo y palacio-lamoncloaLegislativo, perdiendo toda su independencia.

Un tercer motivo para ver que el Poder Judicial no está separado del resto de poderes es la forma de actuación del Ministerio Fiscal. La parte teórica dice que el Ministerio Fiscal será el encargado de promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público y, lo harán con legalidad e imparcialidad y sujetos a los principios de unidad de actuación y “dependencia jerárquica”. Pues bien, al Fiscal General del Estado, en España, lo elige el Gobierno. Nos podemos permitir dudar de que la fiscalía actúe siempre que deba y contra quién deba dado que están sujetos a una dependencia jerárquica que empieza en el Fiscal General del Estado y visto que al Fiscal General del Estado lo pone y lo quita el Gobierno….creo que está más que clara la deducción.

La crítica a este sistema de Gobierno democrático es totalmente demostrable y nos afecta al conjunto de los ciudadanos. Dado que no me corresponde diseñar un sistema en donde los 3 poderes estén separados realmente si puedo criticar abiertamente que esa separación no existe y que, la forma de gobierno democrático en España queda muy resentida por el elevado poder que se le ha dado al Poder Ejecutivo. Quizás el Tribunal Constitucional debería haber echado por tierra hace años determinadas leyes que han dado lugar a este excesivo poder, pero…..si como Gobierno tienes el control del Tribunal Constitucional….

Finalmente decir que si indagamos en las diferentes modificaciones legislativas sobre la composición del CGPJ y otros entes veremos, que ante una modificación de la ley que ha dado más control al Gobierno de turno, el siguiente Gobierno la ha dejado igual o la ha modificado para tener todavía más control sobre ese ente y aquí no se puede vender que es un problema del partido político que estaba en el poder en ese momento, porque ha sido continuado y han pasado varios gobiernos.

Si te gusta este artículo ¡¡COMPÁRTELO!!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: