EL FUNCIONARIO JUDICIAL…¿UN PRIVILEGIADO?

Después de publicar diversas noticias durante las pasadas semanas, hoy me voy a centrar en una que, en primer lugar es recurrente, y en segundo es una salida socorrida para cualquier ciudadano, simplemente por la opinión creada desde el propio Gobierno, «el funcionario es un privilegiado».

justiciaMe centraré en uno que, concretamente conozco bien, pero…es extensible al resto de funcionarios de este país, sobre todo a los que tenemos la consideración de Cuerpos del Estado.

Dado que se genera mucha polémica con estos asuntos debo decir que, no voy a estar comparando con un trabajador de la empresa privada al funcionario público, pero si voy a exponer los calvarios que también nosotros pasamos y la imposibilidad de negociación que tenemos.

LOS COMIENZOS COMO FUNCIONARIO, LA VUELTA AL PASADO

Ya desde que entras a formar parte del equipo de un servicio público, te das cuenta que estás retrocediendo muchos años, en cuanto a la forma de trabajar y a las relaciones humanas que se crean en el entorno laboral. En Madrid, concretamente, trabajamos con un programa de gestión que no se ha renovado en 30 años, que no permite trabajar con ventanas simultáneamente y que no es ágil para tramitar los procedimientos. En los tiempos que corren se necesita mucha mayor flexibilidad en los programas informáticos para poder trabajar, amén de que, además, el ordenador que tenemos en muchos juzgados madrileños tiene tantos años que no soporta los nuevos software informáticos.

Pero el problema no acaba aquí, si los ordenadores son tan antiguos y soportan con dificultad los nuevos programas y sistemas vía web que se intentan o se van implantando, el ordenador al final se estropea, se quema y viene la segunda dificultad para trabajar, no hay sustitutorio, lo tienen que arreglar, resultado…a esperar al técnico, que, como hay tantos, igual te viene en un rato que tarda dos días. Si como en la mayoría de los casos lo que se estropea es la placa base, ya estás sin poder trabajar el tiempo que necesiten, sobre todo sino tienen otra placa sustitutoria, que es lo que suele pasar habitualmente, en fin, la última vez, en mi caso particular estuve un mes yendo al juzgado sin poder tramitar nada, y….eso ¿qué significa? pues, significa que tu trabajo se retrasa pero que a la Comunidad de Madrid le da exactamente lo mismo.

¿Se imaginan una empresa en la que se estropean los ordenadores de sus empleados, no los reponen y paguen a sus trabajadores por ir? pues esto pasa en la Comunidad de Madrid. Lo malo de esto es que luego te exigen a ti, como funcionario ir al día con los asuntos, cuando tus gestores, que en este caso es la Comunidad de Madrid o, en otros, otra Comunidad Autónoma o el mismo Ministerio de Justicia, son los que han provocado dicho retraso. Dicho lo cual, luego, ante la opinión pública somos los vagos que no trabajamos, pero como primer ejemplo, espero que sirva para ir cambiando esa opinión pública.

EL EXPOLIO DEL SALARIO DEL FUNCIONARIO.

El segundo ejemplo es el hurto constante de nuestros sueldos. El funcionario, en general nunca tiene aumento de sueldo, siempre el techo de gasto para el pago a los funcionarios en este país esta justo. La última subida es este año y nos suben un 1 %, es decir, como si no subieran nada porque entre las bajadas de sueldo y la liquidación de derechos de los últimos años, ese 1 % de subida no llega a cubrir en lo más mínimo la pérdida patrimonial sufrida. Además, no hay posibilidad de negociación, aunque lo vendan así, sino, ¿cómo nos iban a haber quitado una paga extra y 6 días de asuntos propios que están o estaban en la ley? ¿cómo iban a bajarnos el sueldo sin negociación previa, tal y como lo han hecho?

En el mundo funcionarial no hay negociaciones y si realizas paralizaciones o huelgas, depende del sector donde te muevas sirven o no sirven para algo. En el mundo judicial una huelga sólo genera problemas en la propia persona que hace la huelga, porque se retrasa un día en su trabajo y pierde dinero por hacerla. La Comunidad Autónoma correspondiente o el Ministerio de Justicia, encantados con esta huelga judicial porque, de nuevo se ahorran dinero. Les da igual un día más o menos de retraso ¡hablamos de la Administración de Justicia! ¡Qué más da!

Siguiendo con el hurto y expolio continuado de nuestros sueldos y derechos laborales (o no derechos, porque parece que los funcionarios no tenemos ninguno) Hay otras dos cositas que me gustaría señalar desde mi posición en la Administración de Justicia.

En primer lugar, hay unos cuantos tipos de realizaciones del servicio de guardia en la Administración de Justicia, pero al fin y al cabo el trabajo es el mismo, te traen a personas detenidas y se realiza el trámite judicial correspondiente. Pues bien, no sólo no cobramos todos lo mismo, sino que, además hay diversos privilegios. En un juzgado periférico tienes que estar de «guardia de disponibilidad y permanencia» durante 7 días y el 8º día es para celebración de juicios (tanto rápidos como delitos leves, recordemos que sólo hay un juez, a ver como se las apaña, para estar en todos los juicios). Estamos obligados a hacer un horario todos los días hábiles, el sábado incluido, y el domingo o festivo tienes que estar disponible (como bien dice el nombre dado al servicio de guardia), pues bien, en la Comunidad de Madrid, si no puedes ir el sábado a trabajar (recordemos que es obligatorio) no te pagan ese día, como es lógico, pero, además,ilegalmente y prevaricando, tampoco te pagan el domingo, que sí estás disponible y, como te pille un festivo que caiga en lunes, tampoco te pagan el lunes, aunque sí estás disponible. Esto se llama realizar acciones ilegalmente y sabiendas de lo que estás haciendo, se llama prevaricar y es ilegal. Ahora ves tu, como funcionario a defender tus derechos a un Juzgado de lo Contencioso Administrativo por 35 o 70 euros que es lo que has dejado de ganar, eso si, seguimos ahorrando como ente público a costa de no respetar los derechos del funcionario (que viene siendo un trabajador también).

LOS NO DERECHOS SOCIALES.

En segundo lugar, bien es sabido que los funcionarios teníamos unos derechos sociales que, compensaban en parte la pérdida patrimonial sufrida, pero como tantas otras cosas también se los han liquidado en muchas CC.AA., lo más gracioso es que, esto no es una empresa y como tal, hay que gestionar las cosas de manera diferente. Todo debe estar regulado o, por lo menos, la mayoría de las acciones a realizar por el ente público que afecten al trabajador, en este caso funcionario, pero esto no es así o, si lo es, da lo mismo y se realiza el hecho y si quieres, reclama en el juzgado correspondiente. En Madrid teníamos la llamada «acción social» que es un dinero que se pone a disposición de los funcionarios y que, cumpliendo algunos requisitos puedes optar a él a fin de que rebaje el coste de alguna necesidad que esté establecida en dicha «acción social». Este dinero todavía sigue viniendo en parte del Estado y se les da a las CC.AA. con competencias transferidas y, a parte, dichas CC.AA. ponen dinero presupuestado de su bolsillo para esta «acción social», pues bien, en Madrid, el dinero recibido del Estado no se sabe donde anda, pero destinado a la «acción social» no lo está.

A ver ahora como decimos que están cometiendo un delito los empresarios de este país que lucran y sacan beneficios empresariales con las subvenciones, si la misma Administración hace lo mismo con subvenciones dirigidas a una acción en concreto y que se usan para otras acciones o, que simplemente no se usan.

LAS CONDICIONES DE LOS LUGARES DE TRABAJO Y LABORALES del personal funcionario.

En cuestiones laborales, como estamos viendo, vamos con diversos problemas a la hora de trabajar, pero si le añadimos la tasa de reposición del personal, ya podemos irnos a casa. Para que la CC.AA. correspondiente te envíe un funcionario interino para cubrir una baja, tiene que estar presupuestado monetariamente el pago a ese funcionario interino, sino no se puede enviar un trabajador a ese destino. Pues bien, se producen situaciones tan curiosas como que tienes dos bajas en un juzgado, no se cubre ninguna de ellas y se carga al resto de funcionarios con el trabajo de esas dos bajas. ¿Es ilegal? pues en principio si, porque no tienes que asumir más trabajo sino te lo van a pagar. Y en segundo lugar, se trata de que los funcionarios demos un buen servicio público, no de que seamos sirvientes del ciudadano, y con dos bajas, poco buen servicio vamos a dar. ¡No somos una empresa! Nuestro objetivo no es dar beneficios, es que el ciudadano tenga un buen servicio a su disposición. Pero algunos gestores políticos no acaban de entenderlo.

En último lugar (por lo menos en el día de hoy), y no menos importante, son las condiciones de los edificios y locales en los que trabajamos. Un funcionario, aunque algunos no lo crean, se dedica a lo mismo que un trabajador por cuenta ajena, se dedica a trabajar, qué siempre hay ovejas negras, por supuesto, pero pasa lo mismo en cualquier lado. Yo he trabajado 12 años en la empresa privada (y he trabajado en unas cuantas empresas) y les aseguro que he visto a trabajadores con mucho más rostro y mucho más vagos (y se les consentía) que en la función pública. Pues bien, nuestras condiciones laborales son deplorables, yo he visto cucarachas en algún juzgado visitado o en el que he trabajado, la suciedad es habitual, goteras (agua y electricidad se suelen llevar muy bien para provocar descargas eléctricas) papeles apilados en sitios donde no se puede cargar tanto peso (pero no hay más sitio)…y un largo etcétera que podíamos enumerar; pero, en fin, nada de esto se soluciona y todos los días tienes que ir a trabajar en unas condiciones, en muchos casos lamentables. ¿Se imaginan que en su empresa pasara esto? ¿Qué haría sanidad? Pues aquí tenemos unos servicios de seguridad laboral e higiene que hacen unos informes demandando todas estas cuestiones socio-sanitarias que se deben cumplir y que no se cumplen y a las cuales no se les hace caso, mi pregunta es, ¿y para qué tenemos a esta agencia entonces?

Por último, sólo decir que todos estos desmanes los sufre el funcionario, el trabajador, el currito, el que se ha ganado su puesto de trabajo tras largas horas de estudio y en una competición infernal como es una oposición. Pero, sin embargo quienes toman las decisiones que afectan a los servicios públicos son personas que, normalmente no han tenido que pasar por una oposición, no han trabajado nunca en el sector que gestionan (es decir, desconocen lo que gestionan) y sobre todo, están puestos a dedo, con la pérdida que todo esto supone para el ciudadano.

Espero valoren este artículo como ejemplo de ¿cómo trabajamos en un servicio público? y de las tremendas dificultades que tenemos para realizar nuestras funciones gracias a nuestros gestores públicos, es decir a la Administración para la que trabajamos.

www.eljuridistaoposiciones.com

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: