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¿Homicidio o Asesinato? Descubre las claves que los diferencian

Diferencia entre Homicido y Asesinato

Quizá el delito más grave que puede cometerse es “matar a otro ser humano”.

El Código Penal español lo castiga con severidad. Este delito, de forma general se denomina “homicidio”.

Pero entonces… ¿qué es un asesinato?

El Código Penal español regula el delito de homicidio en sus artículos, estableciendo los elementos y circunstancias que lo configuran.

Concretamente el delito de homicidio y sus variantes están reguladas en el Libro II, Título I del Código Penal, a partir del artículo 138 y siguientes.

¿Qué define un homicidio según el Código Penal español?

Principalmente se entiende por homicidio al acto por el cual una persona causa la muerte a otra. Esta definición engloba factores como la intencionalidad, la ausencia de agravantes que convertirían el delito en asesinato, y las circunstancias en las que se produce el hecho.

No obstante, es importante destacar que la legislación diferencia varios tipos y grados en función de la intencionalidad y las circunstancias concurrentes.

Por ejemplo, el homicidio puede considerarse como doloso cuando existe la intención de causar la muerte. Si por el contrario la muerte se produce por una imprudencia, se estaría hablando de un homicidio imprudente, y esto marcaría una diferencia sustancial en la forma en la que la justicia penal trata al infractor.

Además, dentro de los homicidios dolosos, el Código establece distinciones en cuanto al grado de ejecución del delito, como por ejemplo, el intento o conato de homicidio, donde existe la intención pero no se llega a consumar la muerte.

Características y sanciones del asesinato conforme a la ley de España

En el ámbito jurídico español, el asesinato es considerado uno de los delitos más graves y está regulado en el Código Penal. Se distingue del homicidio por presentar agravantes específicas que incrementan su severidad.

  1. Con alevosía.
  2. Por precio, recompensa o promesa.
  3. Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  4. Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.
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Una característica  esencial del asesinato es que el hecho debe cometerse con alevosía, esto es, con una ventaja que anula la defensa de la víctima, o bien mediante precio, recompensa o promesa.

Además, el asesinato puede ocurrir por medio de un procedimiento que asegure la impunidad del infractor o se busque aumentar de forma deliberada el sufrimiento de la víctima.

En cuanto a las condenas aplicables, el asesinato es penado con prisión de quince a veinticinco años, según lo dispuesto en el artículo 139 del Código Penal.

Esta pena puede elevarse hasta los treinta años si concurren circunstancias como la alevosía, el ensañamiento o el desprecio hacia la víctima.

Un caso concreto que ilustra estas circunstancias podría ser el de un individuo que comete un asesinato tras la promesa de recibir una compensación económica, asegurándose además que la víctima no pueda defenderse.

Recuerda que los ejemplos dados deben ser ficticios o generales y no deben hacer referencia a casos reales o específicos para evitar cualquier implicación legal o emocional innecesaria.

Este contenido es una simplificación con fines ilustrativos y no debe ser considerado como asesoramiento legal.

Comparativa legal: Homicidio vs Asesinato

En el ámbito de la legislación penal, es común encontrar cierta confusión entre los conceptos de homicidio y asesinato.

Aunque ambos términos involucran la muerte de una persona, existen diferencias legales significativas que distinguen estas dos figuras delictivas.

Es vital comprender sus características para una correcta aplicación de la justicia y el entendimiento jurídico.

El homicidio se define como la acción de matar a otra persona sin premeditación, alevosía, ensañamiento o por recompensa.

Por ejemplo, si una persona pierde el control durante una disputa y termina causando la muerte de otra, podría ser considerado homicidio, dada la ausencia de planeación o alevosía previa.

En cambio, el asesinato se caracteriza por la presencia de estas circunstancias, lo cual implica una mayor gravedad. Asi, un caso donde alguien planifica meticulosamente el fin de la vida de otro y ejecuta dicho plan con alevosía o ensañamiento, se tipificaría como asesinato.

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La diferenciación entre estos delitos es fundamental para determinar la pena correspondiente.

Mientras que el homicidio se castiga con penas privativas de libertad que varían según la legislación de cada país, el asesinato, al contemplar circunstancias que evidencian una mayor peligrosidad o malicia en el delincuente, suele acarrear condenas más severas.

Casos históricos de homicidio y asesinato en España

El estudio de homicidios y asesinatos en España revela una cronología marcada por episodios que han trascendido en la memoria colectiva, permitiéndonos comprender mejor el contexto social y judicial de épocas pasadas.

Cada caso representa un fragmento de la historia de España, y algunos incluso han propiciado cambios legislativos y en las fuerzas de seguridad. Analizaremos algunos de los casos históricos que han marcado un antes y un después en la sociedad española.

Un ejemplo destacado es el asesinato del presidente del gobierno español, Luis Carrero Blanco, en 1973, perpetrado por la organización terrorista ETA.

Este evento no solo fue un golpe al régimen franquista durante aquellos años de dictadura, sino que también influyó en la transición española hacia la democracia.

Otro caso sonado fue el del conocido crimen de los marqueses de Urquijo, acaecido en 1980, que mantuvo al país en vilo por la naturaleza escalofriante del doble asesinato y por las personalidades involucradas, desembocando en un mediático proceso judicial.

Casos que han influido en la legislación y las fuerzas de seguridad

Algunos homicidios y asesinatos han tenido un impacto significativo en la legislación española y en las estrategias de las fuerzas de seguridad.

Por ejemplo, el caso del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997 conmovió profundamente a la sociedad española y llevó a la promulgación de leyes antiterroristas más estrictas, así como al fortalecimiento de la colaboración ciudadana en la lucha contra ETA.

Otro caso relevante fue el de la niña Mari Luz Cortés, cuya desaparición y muerte en 2008 tuvieron como consecuencia directa la revisión del sistema penal y la creación del Registro Central de Delincuentes Sexuales.

Estos hechos destacan la influencia directa que casos particulares de homicidio y asesinato pueden tener en la evolución de las políticas de seguridad y la legislación penal del país.

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¿Cómo actuar ante un caso de homicidio o asesinato?

Ante la dramática situación de enfrentarse a un caso de homicidio o asesinato, resulta crucial mantener la calma y actuar con diligencia para respetar el curso de la justicia y contribuir adecuadamente al esclarecimiento de los hechos. El primer paso es no alterar la escena del crimen.

Esto es fundamental ya que cualquier cambio podría dañar las pruebas clave para la investigación. Por ejemplo, si descubres el cuerpo sin vida de una persona, evita moverlo o tocar cualquier objeto en las proximidades.

Hacer una llamada inmediata a las autoridades es el siguiente paso esencial. Debes proporcionar información clara y detallada al operador, incluyendo tu ubicación exacta y cualquier observación relevante que puedas haber hecho, como la presencia de posibles sospechosos o testigos.

Si has sido testigo del suceso, es probable que la policía necesite tomar tu declaración, así que prepárate para recordar todos los detalles que puedas, por ínfimos que parezcan. Incluso aspectos como la vestimenta de una persona o una matrícula de coche a la fuga pueden ser cruciales.

Preservación de la escena del delito

La preservación de la escena es un aspecto clave que contribuye significativamente al trabajo de las autoridades. Es importante acordonar la zona y limitar el acceso a solo el personal necesario hasta la llegada de la policía.

Imagina que estás en un lugar público y ocurre un asesinato; tu responsabilidad sería evitar que la gente se acerque y altere las posibles evidencias como huellas dactilares o restos biológicos.

Interactuar con las autoridades

Una vez las autoridades llegan al lugar, es importante que actúes como un colaborador en la búsqueda de la verdad. Ofrece toda la información de la que dispongas sin alterar los hechos, y mantén una actitud de respeto y calma.

Si observaste algo antes o después del incidente que considere relevante –digamos un vehículo sospechoso rondando la zona o altercados previos al homicidio– no dudes en comunicarlo a la policía.

Esta clase de información puede ser determinante en la resolución del caso.

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