CÓMO ELEGIR UNA HIPOTECA. PASOS A TENER EN CUENTA.

Elegir una hipoteca, en la mayoría de los casos, es una de las decisiones familiares más importantes.

No es fácil elegir una hipoteca, hay muchos factores que hay que tener en cuenta.

Lo malo a la hora de saber elegir una hipoteca es el desconocimiento. Cuáles serán estos factores y qué es realmente una hipoteca.

Hipotecas a Tipo Fijo vs. Interés variable, ¿cuál te puede interesar más?

Un préstamo prácticamente todo el mundo sabe qué es. Te dejan un dinero y tienes que devolverlo mes a mes pagando un interés por el dinero prestado.

Pero ¿y las Hipotecas, en qué se diferencian de los Préstamos a Particulares?

QUÉ SON LAS HIPOTECAS

A la hora de saber elegir bien una hipoteca, debemos saber primero qué es.

La hipoteca es un tipo de producto bancario. A la firma de la hipoteca vas a recibir una cantidad de dinero para comprar un inmueble. Este dinero lo deberás devolver pagando además unos intereses.

Este pago lo irás realizando mediante cuotas (normalmente todos los meses).

¿Cuál es la diferencia esencial con un préstamo? Pues que la hipoteca garantiza la devolución del dinero mediante el inmueble que has comprado.

Además tiene una garantía adicional en la que muy pocas personas se fijan. La ejecución de la hipoteca por impago va a tener un procedimiento preferente y especial en la LECiv.

De igual forma, a cambio, los tipos de interés que vas a tener que pagar a la hora de devolver la hipoteca son bastante más bajos que los de un préstamo personal.

En toda hipoteca tiene dos elementos diferenciadores.

  • En primer lugar el contrato, que realmente es la escritura que firmamos ante el Notario. En este contrato tienen que figurar todas las obligaciones del deudor, las condiciones del préstamo, cálculo de cuotas y sistema de amortización.
  • El segundo, es la garantía del inmueble, de la cual ya hemos hablado.

Para el cálculo de todo esto primero hay que tasar el inmueble y el banco nos prestará, normalmente, hasta un 80 % del dinero que necesitemos.

Sin embargo, este porcentaje bajará si nuestra situación económica no es la mejor.

Hay que ver también las comisiones que puede cobrar el banco por la apertura y cancelación del préstamo hipotecario.

Más que nada porque afecta a la hora de contratar o no una hipoteca u otra.

ELEGIR HIPOTECAS DE TIPO FIJO O VARIABLE.

Entonces, ¿cómo elegir una hipoteca si hay tantas opciones?

No obstante, no es fácil elegir una hipoteca, pero lo será mucho menos si no tenemos controlada la economía familiar.

La deuda fija de una familia no debería superar el 35 % de sus ingresos para que sea sostenible. Una hipoteca va a ser a buen seguro la mayor parte de ese 35 %.

Luego tenemos que ver si somos una persona arriesgada o conservadora. No es lo mismo contratar una hipoteca de tipo fijo que una de tipo variable.

Hipotecas a Tipo Fijo vs. Interés variable.

Con la hipoteca de tipo fijo sabes que vas a pagar lo mismo durante toda la vida del préstamo.

En realidad serán algo más caras porque este tipo fijo será mayor que en las variables. Pero, está claro que no te llevarás ningún susto, siempre pagarás lo mismo.

En las hipotecas de tipo variable esto no ocurre.

Normalmente una hipoteca de tipo variable en España va a estar referenciada al EURIBOR. Este es un índice de referencia y, de por sí, es variable.

El EURIBOR es la media a la que los grandes bancos europeos se prestan dinero.

Claro, entre los bancos tampoco se prestan dinero siempre al mismo tipo de interés. En consecuencia y teniendo esto presente podemos deducir que el EURIBOR también será variable.

Así pues, cuando te ofrecen una hipoteca variable a un tipo de interés EURIBOR +1 % tendrás que pagar de intereses, un 1 % más el tipo de interés al que esté el EURIBOR en ese momento.

  • Pero puede pasar que, 6 meses después, cuando revisen tu hipoteca, el EURIBOR está más bajo. Entonces pagarás menos.
  • O igualmente, 3 años después, se ha disparado el EURIBOR y ha subido muchísimo.  Entonces pagarás mucho más.

Mientras tanto si tienes una hipoteca a tipo fijo sabes que vas a pagar siempre igual. No te afectarán los cambios en el EURIBOR.

PRÉSTAMOS AL CONSUMO.

Con un préstamo al consumo el riesgo de la deuda es menor, dado que no tiene una garantía intrínseca.

Un contrato de préstamo no se va a firmar en una Notaría, dado que no tienes que garantizarlo con nada.

Igualmente el banco va a estudiar tu situación y tu patrimonio, pero en el contrato no va a figurar ninguna garantía para el caso de que no devuelvas el dinero.

Pero, por otra parte, el procedimiento judicial para el caso de que no lo devuelvas, es caro e implacable.

Y judicialmente te van a poder embargar los bienes necesarios a fin de que se devuelva la deuda íntegra, es decir, con sus intereses.

Como en este caso las garantías para el banco son mayores, el producto es más caro. Normalmente el tipo de interés que vas a tener que abonar es bastante más alto que en una hipoteca.

Pero también es verdad que el riesgo por impago en la devolución del dinero es mucho menor. Sobre todo porque vamos a tener más tiempo para poder conseguir ese dinero y poder devolverlo.

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