6 CONSEJOS PARA NEGOCIAR UN DESPIDO LABORAL.

Hay muchos casos por los que se puede dar un despido. Tanto para el empresario como para el trabajador será casi imprescindible hacerse con los servicios de un buen abogado laboralista.

Una primera posibilidad puede ser la incomodidad del trabajador dentro de su empresa y la falta de productividad que ello conlleva.

Otra muy diferente es que a la empresa ya no le interese el trabajador. En estos casos la situación puede llegar a tensarse con lo que se producen situaciones insostenibles para ambas partes.

Por esto te voy a dar 6 consejos que te ayudarán, ya seas trabajador o empresario, a negociar un despido laboral.

EL DESPIDO EN EL DERECHO LABORAL. SITUACIÓN MUY INCÓMODA.

Lo primero que debemos saber es que una situación de despido es muy incómoda. Pero lo es tanto para el trabajador como para el empresario.

Al no ser beneficiosa esta situación para ninguna de las partes implicadas, se dan todos los elementos para sentarse a negociar.

El trabajador debe tener claro que aunque sea él el que desea marcharse, el tener que despedir no es una situación que a la empresa le beneficie. En este caso, la empresa podrá negociar con mayores márgenes, dado que es el trabajador quién desea marcharse.

La empresa tendrá claro que negociando podrá deshacerse del problema mucho antes que sin negociar, aunque el despido pueda llegar a ser procedente.

En el caso de que sea la empresa quien desee negociar, el trabajador no pensará que está en situación de desventaja, dado que al ser la empresa la que busca negociar. La tendencia será pensar que la empresa está buscando rebajar la indemnización de un posible despido improcedente.

ACUERDO DE DESPIDO. MEJOR UN ABOGADO LABORALISTA.

Se da cuando empresa y trabajador llegan a un acuerdo. Lo más rentable es que estos acuerdos los realicen Abogados especialistas en el ámbito laboral. La empresa indemnizará al trabajador a cambio de reconocer unos hechos. El trabajador renunciará a reclamar posteriormente en los tribunales.

El trabajador buscará que se le abone la cantidad máxima de indemnización por despido improcedente.

La empresa intentará no llegar a esta cifra de indemnización por despido. Pero en este caso la empresa debe tener en cuenta que una reclamación judicial posterior puede llegar a ser bastante más cara si el trabajador tiene razón.

En este último caso, además de arriesgarse a tener que readmitir al trabajador, puede tener que abonar todos los salarios no pagados al trabajador durante el proceso, amén de los pagos a la Seguridad Social.

POSIBLES RECLAMACIONES SALARIALES.

Cuando la empresa es la que busca negociar un despido laboral, el trabajador tiene más margen de negociación.

El trabajador puede intentar negociar los posibles salarios no abonados por el trabajo efectivamente realizado.

Una mala adecuación del contrato laboral al convenio colectivo o a la clasificación profesional del trabajador, puede ser un muy mal negocio para la empresa si se llega a juicio y un muy buen momento para negociar por parte del trabajador.

LAS TEMIDAS CLÁUSULAS DE CONFIDENCIALIDAD Y NO COMPETENCIA.

Las cláusulas de confidencialidad y de no competencia firmadas por un trabajador significan que el trabajador no puede desvelar datos o trabajar para empresas de la competencia durante un cierto tiempo.

Tanto para la empresa como para el trabajador puede ser un buen momento de rebajar este tiempo pactado para liquidar la relación laboral lo antes posible.

MEDIACIÓN, ARBITRAJE Y CONCILIACIÓN.

Es necesario y diría que imprescindible que cuando se llegue a un acuerdo entre las partes, estas lo ratifiquen ante un Tribunal de Arbitraje o ante un Servicio de Mediación (SMAC en la Comunidad de Madrid).

Los acuerdos firmados en estos servicios son de obligado cumplimiento para ambas partes y directamente ejecutables en los Tribunales.

En el caso de un despido laboral es importantísimo que conste el reconocimiento del trabajador de la causa de despido señalada en la carta de despido. Igualmente se reflejará la indemnización y su aceptación por parte del trabajador.

QUÉ NO HACER.

El trabajador no debe forzar un despido. Puede que no sea una buena idea. La empresa podrá alegar despido procedente o disciplinario con mucha probabilidad.

Lo que si puede hacer el trabajador es realizar las funciones que tiene estipuladas y según lo que señala su categoría profesional. No hará nada más y la empresa no puede hacer nada en esta situación.

No pactar los papeles del paro. Es una malísima idea tanto para el trabajador como para la empresa. Estos pactos pueden dar con importantes sanciones para la empresa y para el trabajador.

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