RESPONSABILIDAD CIVIL SUBSIDIARIA, DIRECTA, SOLIDARIA Y MANCOMUNADA.

Estos conceptos habituales en contratos y resoluciones judiciales aunque tienen un parecido común, son bastante diferentes. Así, en este artículo veremos los conceptos de responsabilidad civil subsidiaria, directa, solidaria y mancomunada con sendos ejemplos, tan comunes en los contratos de seguros, con el fin de diferenciar bien cada concepto y en qué casos resultan complementarios.

CONCEPTO DE RESPONSABILIDAD CIVIL.

El concepto de responsabilidad parte del presupuesto de la libertad de acción de las personas, es decir, de la libertad para tomar decisiones.

De nuestros actos u omisiones pueden derivarse daños que tengamos la obligación de reparar.

La responsabilidad civil será la obligación de reparar un daño provocado a otra persona, física o jurídica.

Normalmente está reparación se hará a través de una compensación monetaria en forma de indemnización por los daños causados.

Así pues, de una acción u omisión pueden derivarse diferentes responsabilidades:

a) Responsabilidad civil directa.

b) Responsabilidad civil subsidiaria.

Y a su vez estas responsabilidades pueden ser solidarias o mancomunadas.

Ejemplo:

Una persona contrata a un constructor para hacerse una casa. Al cabo de dos años la casa se agrieta y tiene peligro de derrumbe. El constructor será responsable civil por los daños causados dada la construcción deficiente de la vivienda.

RESPONSABILIDAD SUBJETIVA.

Es la responsabilidad que tiene quien produce el daño. Es la responsabilidad que nace de una acto u omisión ilícito.

Además de producir el daño se ha de actuar con culpa o negligencia.

Ejemplo:

Intento de homicidio que deja secuelas físicas en la víctima.

RESPONSABILIDAD OBJETIVA.

Es la responsabilidad derivada del riesgo de una acción, sin necesidad de que se trate de una acción u omisión dolosa.

Ejemplo:

Un taxista que evita un choque frontal con otro vehículo pero que de la misma acción le produce al pasajero que lleva detrás un esguince cervical.

RESPONSABILIDAD CIVIL SUBSIDIARIA.

La responsabilidad civil subsidiaria deriva del daño que produce una persona actuando por cuenta de otro.

Así pues, el otro sera subsidiariamente responsable del daño que produzca quien actúa por cuenta suya.

En el ámbito penal la responsabilidad civil subsidiaria la señala los artículos 116 al 122 del Código Penal.

Ejemplo:

El constructor de una vivienda tendrá la responsabilidad civil subsidiaria de lo que haga el electricista que trabaja para él.

RESPONSABILIDAD CIVIL DIRECTA.

Viendo el apartado anterior, la responsabilidad civil directa la tendrá aquel que comete la acción u omisión.

Ejemplos:

1. Un vendedor de libros que estafa a un cliente. El vendedor será el responsable civil directo y la empresa de libros para la que trabaja será la responsable civil subsidiaria.

2. El autor de un homicidio será el responsable civil directo de la acción por la que produjo la muerte de otra persona.

RESPONSABILIDAD SOLIDARIA.

Son responsables solidariamente aquel grupo de individuos obligados al pago por las responsabilidades asumidas con uno o más acreedores. Esta obligación puede surgir de forma contractual o judicial.

En este caso todos los responsables solidarios asumen la deuda completa pudiendo los acreedores ejercitar su derecho frente a cada uno de los responsables indistintamente para que haga frente a la totalidad de la deuda.

Ejemplo:

Un préstamo solicitado a un banco por un grupo de socios de una empresa de forma que los socios son solidariamente responsables del pago del préstamo.

El banco, en caso de impago, podrá reclamar la totalidad de la deuda a cualquiera de los socios indistintamente.

RESPONSABILIDAD MANCOMUNADA.

Es el caso contrario a la responsabilidad solidaria. Cada obligado al pago asume la responsabilidad sólo por su parte.

El acreedor sólo podrá reclamar a cada deudor la parte que le corresponda.

Si no se hace mención expresa en el contrato a que la responsabilidad es solidaria, se presume que los obligados al pago serán responsables mancomunadamente.

Ejemplo:

Un préstamo solicitado a un banco por un grupo de socios para el inicio de una actividad empresarial. Se realiza de forma que la obligación de pago sea mancomunada entre ellos.

El banco, en caso de impago, deberá reclamar a cada socio la parte de deuda que le corresponda.

Cada socio no responde por la totalidad de la deuda.

ES TU TURNO.


¿Conocías la diferencia entre estos conceptos? ¿Alguna vez has tenido que abonar alguna responsabilidad civil y no sabías la diferencia? ¡Comparte tu experiencia!

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