RECLAMACIÓN DE DEUDAS. EL PROCESO MONITORIO.

RECLAMACIÓN DE DEUDAS JUDICIALMENTE.

Con la crisis global de esos últimos años se generaron multitud de deudas entre las distintos entes tanto públicos como empresariales. Las deudas han ahogado a multitud de empresas españolas hasta llevarlas al cierre. Desde hace años existe un procedimiento judicial ágil y efectivo que, a menudo tarda en usarse para realizar la reclamación de deudas. Este proceso es el Procedimiento Monitorio, el cual pasamos a explicar mediante este resumen.

INTRODUCCIÓN AL PROCEDIMIENTO MONITORIO.

La finalidad del procedimiento monitorio para la reclamación de deudas es la creación de un título ejecutivo que evite la vía declarativa, es decir, que evite un procedimiento judicial.

Tiene el objetivo de ser un cauce procesal efectivo para la protección del crédito de profesionales y empresarios, aplicándose asimismo a los copropietarios morosos de las comunidades de propietarios.

En el año 2011 la Ley 37/2011, de medidas de agilización procesal, suprimió el límite cuantitativo del procedimiento monitorio. Se equiparó al proceso monitorio europeo, dejándolo sin límite en la cuantía de la reclamación de deudas, con el fin de evitar limitaciones de acceso a este procedimiento.

CASOS EN QUE PROCEDE EL PROCESO MONITORIO.

Podrá acudir al proceso monitorio para la reclamación de deudas, quien pretenda de otro el pago de una deuda dineraria, líquida, vencida y exigible. La deuda podrá ser de cualquier importe y la cantidad adeudada se debe acreditar:

  • Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte físico, que aparezcan firmados por el deudor o con su sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica, proveniente del deudor.

  • Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aún unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas.

Podrá también acudirse al proceso monitorio para la reclamación de deudas:

  • Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos comerciales que acrediten una relación comercial duradera.

  • Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

COMPETENCIA OBJETIVA Y TERRITORIAL.

Será exclusivamente competente para proceder a la reclamación de deudas mediante el procedimiento monitorio, siempre a elección del demandante, el Juzgado de Primera instancia de:

  • el domicilio o residencia del deudor o, donde pudiera ser hallado.

  • el lugar en donde se halle la finca (en caso de impago a la Comunidad de propietarios).

  • No cabe sumisión expresa o tácita.

Puede que tras la realización de averiguaciones por el Letrado Admón. de Justicia (LAJ) sobre el domicilio o residencia, éstas son infructuosas o el deudor es localizado en otro partido judicial.

En este caso el juez dictará auto dando por terminado el proceso y reservando al acreedor el derecho a instar de nuevo el proceso ante el Juzgado competente.

PETICIÓN INICIAL DEL PROCEDIMIENTO MONITORIO.

Comenzará por petición (no hace falta en forma de demanda) del acreedor en la que se expresarán:

  • la identidad del deudor,
  • el domicilio/os del acreedor y del deudor o el lugar en que residieran o pudieran ser hallados y
  • el origen y cuantía de la deuda,
  • se deberá acompañar el documento/os a que nos hemos referido anteriormente y que acreditan la deuda.

No será preciso procurador y abogado para la petición inicial.

REQUERIMIENTO JUDICIAL DE PAGO DE DEUDA.

Cuando los documentos aportados por el acreedor constituyeren un principio de prueba, el Juzgado requerirá al deudor para que, en el plazo de 20 días, abone lo adeudado. En caso de que no reconozca la deuda, el deudor puede comparecer y alegar sucintamente, en escrito de oposición, las razones por las que, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada.

Si el LAJ tuviese dudas sobre si los documentos constituyen o no un principio de prueba, dará cuenta al Juez para que resuelva sobre la admisión de la petición inicial.

El requerimiento se notificará de forma personal con apercibimiento de que, de no pagar ni comparecer, alegando razones de la negativa al pago, se despachará directamente ejecución contra él.

Si de la documentación aportada con la petición se desprende que la cantidad reclamada no es correcta, el LAJ dará traslado al Juez, quien, mediante auto podrá plantear al peticionario aceptar o rechazar una propuesta de requerimiento de pago por el importe inferior al inicialmente solicitado.

En la propuesta, se deberá informar al peticionario de que, si en un plazo no superior a 10 días no envía respuesta o es de rechazo, se le tendrá por desistido.

FORMA DE REALIZAR EL REQUERIMIENTO.

Se practicará con entrega de copia de la resolución, de la petición inicial y de los documentos a ella acompañados.

Si la diligencia de requerimiento puede practicarse con el propio deudor se documenta la entrega por medio de diligencia, que será firmada por el encargado de practicarlo (funcionario o Procurador) y por la persona a quien se haga, cuyo nombre se hará constar.

Si no quisiera firmar, se hará constar así, advirtiendo al requerido que el requerimiento practicado surtirá todos sus efectos. Lo mismo ocurrirá cuando no quiera recibir la copia de la resolución, en cuyo caso se le hará saber que queda a su disposición en la Oficina Judicial.

Cuando no se encuentre el deudor en su domicilio, podrá efectuarse la entrega a cualquier empleado, familiar o persona con la que conviva, mayor de 14 años, que se encuentre en ese lugar, o al conserje de la finca, si lo tuviere, advirtiendo al receptor que está obligado a entregar la copia de la resolución o la cédula al destinatario de esta, o a darle aviso, si sabe su paradero.

INCOMPARECENCIA DEL DEUDOR REQUERIDO.

Si el deudor requerido no compareciese, el LAJ dictará decreto dando traslado al acreedor/peticionario para que inste el despacho de ejecución, bastando para ello la mera solicitud por escrito.

Despachada ejecución, proseguirá ésta conforme a lo dispuesto para la de sentencias judiciales, pudiendo formularse la oposición a dicha ejecución.

Desde que se dicte el auto despachando ejecución la deuda devengará el interés señalado en el art. 576 LECiv.

PAGO DEL DEUDOR A LA RECLAMACIÓN DE DEUDAS INSTADA.

Si el deudor atendiere el requerimiento de pago, se hará entrega del de pago y se archiva el procedimiento.

OPOSICIÓN DEL DEUDOR A LA RECLAMACIÓN DE DEUDAS.

Si el deudor presentare escrito de oposición (20 días), el asunto se resolverá definitivamente en juicio que corresponda.

Hasta 6.000 € se tramitará como juicio verbal, por encima de esa cantidad se tramitará como juicio ordinario.

El escrito de oposición deberá ir firmado por abogado y procurador cuando su intervención fuere necesaria por razón de la cuantía. Será necesario Abogado y Procurador cuando la cuantía sea mayor a 2.000 €.

Cuando la cuantía no excediera de la propia del juicio verbal, el Juzgado procederá a señalar día y hora para la vista.

Cuando el importe exceda de 6.000 €, si el peticionario no interpusiera demanda dentro del plazo de un mes desde el traslado del escrito de oposición, se sobreseerán las actuaciones.

EFECTO DE COSA JUZGADA DEL PROCEDIMIENTO MONITORIO.

Presentada la demanda de juicio ordinario, se acordará, en el mismo decreto que ponga fin al procedimiento monitorio, dar traslado de ella al demandado para que la conteste en el plazo de 20 días. Se continuará seguidamente con la sustanciación según los trámites del juicio ordinario.

La sentencia que se dicte en los procesos verbales u ordinarios incoados tras la oposición del deudor tiene fuerza de cosa juzgada.

La especialidad en esta materia se encuentra en que los mismos efectos produce el proceso monitorio cuando ha creado el título de ejecución.

En el proceso de ejecución puede el deudor defenderse formulando la oposición, pero ni el acreedor podrá pretender el proceso posterior la cantidad reclamada en el monitorio, ni el deudor podrá entablar un proceso para pretender la devolución de la cantidad obtenida en dicha ejecución.

ES TU TURNO.


¿Conocías este procedimiento judicial de reclamación de deudas? ¿Sabías que cualquier persona ya sea física o jurídica puede acudir a él? Espero que este resumen haya servido para confiar en la reclamación de deudas judicialmente, dado que realmente resulta muy efectiva. Cuéntanos tu opinión.

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